domingo, 26 de abril de 2015

Historia sobre el orgasmo. Final

El salón estaba lleno y todos vestían muy elegantes, los compañeros de Ximena se encontraban ansiosos igual que ella, esperando la llegada del nuevo director General. Esa noche Ximena iba acompañada de un amigo que recientemente había conocido y pues aún no tenían una relación seria. Esa noche por petición de la empresa los empleados podían llevar a un acompañante.

Los minutos pasaban rápidamente y la música de fondo hacia olvidar un poco el estrés y la expectativa que rodeaba el ambiente. Carlos se encontraba en el parqueadero y se dirigía hacia las escaleras para llegar al salón de eventos, mientras eso sucedía la música seguía sonando e incitaba al baile, Ximena no pudo resistir la invitación de Santiago quien era la pareja que lo acompañaba, llevaban apenas un mes saliendo y ella aún no formalizaba esa relación porque no encontraba a esa persona que realmente la llenara, que le hiciera conocer el significado del amor.

De pronto la música cesó y el micrófono empezó a emitir sonidos que provenían del Doctor Jiménez, quien estaba probándolo para dar el discurso de bienvenida. Todo el salón se quedó en silencio y los que estaban sentados se pusieron de pie atentos. Cuando de repente entró por la puerta un hombre bien vestido y muy elegante, alto de cabello castaño que caminaba por el pasillo con pasos seguros, era él, el hombre que entraba se llamaba Carlos. Ximena sintió un vacío en el estómago, al verlo no podía creer que el fuera el nuevo director ni tampoco podía creer que lo estuvieran invitando a subir al escenario para que diera sus primer discurso como Director de Business and Management.

Ximena estaba absorta, su vista se nublo, sintió mareo y hasta nauseas, la peor pesadilla la estaba viviendo en ese preciso momento. 

Mientras tanto Carlos hablaba de su experiencia en EE.UU, sus logros profesionales, su experiencia como Abogado y también como Asesor Personal del Socio Fundador de la empresa que había fallecido recientemente. Carlos hablaba con tanta seguridad diciendo sus nuevos planes y proyectos como director, que los empleados empezaron a mirarse encantados y aplaudían felices porque se veía que iba a ser un excelente líder.

Ximena mientras tanto estaba tan pálida que Santiago pudo notar que algo andaba mal en ella porque durante los treinta minutos que duró aquel discurso su cara no cambió. Ximena sentía que le faltaba el aire, sentía ahogarse y por un instante alcanzó a recordar todos los momentos que pasaron juntos, las noches en que se divertían, cuando bailaban y también aquella noche maravillosa que tuvieron sexo, toda esa nostalgia que sintió fue opacada por la rabia y el coraje que volvía a nacer como en aquella noche en que lo vio por última vez. Ximena se llenó de tanta furia que pensó en venganza, quería hacerle pagar todo lo que había sufrido, el dolor que sintió al hacerle lo que le hizo sino también quería hacerle pagar porque se hubiera burlado de ella, y no solo eso sino que le hubiera visto la cara. Tal era la intensidad de aquel sucedo que Ximena aún no superaba la desilusión que hacía cinco años había ocurrido.

Por fin el discurso terminó y la músico siguió sonando Carlos bajó y se sentó en la mesa con los demás directivos que lo acompañaban, miro a su alrededor y no vio a ningún conocido. Los empleados pasaron uno a uno a saludarlo y se presentaron frente al nuevo jefe.  Ximena se escondió mientras pensaba en algo, la verdad quedaba de muy mal gusto armarle un show al nuevo director por algo que había ocurrido hacía varios años pero tampoco debía hacerle un desplante a quien seria de ahora en adelante su jefe. El tiempo transcurrió y las horas parecían eternas, ya era de madrugada y la fiesta aun no terminaba. Así que Carlos decidió abandonar el lugar mientras los demás seguían divirtiéndose. Cuando caminaba por el pasillo despidiéndose de todos, se acercó hasta la puerta y vio entre la gente a Ximena, quien lo miró con desprecio como la vez en que lo esperaba a la entrada del edificio donde quedaba su apartamento. Pero Ximena no estaba sola venia acompañada de un hombre. Carlos se detuvo y retrocedió a donde se encontraba Ximena, tal vez lo hizo por impulso o tal vez necesitaba verla y hablar con ella una vez más. Se dirigió hacia aquel lugar y logró situarse frente a frente sin detener la mirada en su rostro. Carlos la saludo y le dijo: “Ximena, me alegra verte de nuevo, han pasado tanto tiempo desde la última vez”.
Ximena no pudo contestar ni un hola, parecía que había enmudecido y por su puesto Carlos se dio cuenta y creyó que no era el momento así que se despidió sin respuesta y salió del salón muy decepcionado.

Los días pasaron y las cosas en la oficina empezaron a tornarse hostiles. Ximena llena de sentimientos no quería encontrarse de nuevo con Carlos. Sin embargo no podía esconderse siempre, sus lágrimas parecían no caer por sus ojos sino que por dentro, en su corazón era el alma quien lloraba al no saber que hacer frente a ésta situación no hallaba si renunciar o continuar como si nunca hubiera pasado nada. Santiago la llamaba y le enviaba mensajes por WhatsApp pero ella tampoco quería verlo en un momento así. Fue entonces cuando le tocó asistir a una reunión con el departamento financiero de la empresa y como ella era la Asesora debía estar allí. Las miradas se cruzaban y fuego había entre ellos, por más que Ximena quería esconder su rabia y a la vez su deseo de hablarle, Carlos podía identificar lo que estaba sucediendo. Cuando termino la reunión él le pidió que fuera a su oficina más tarde para hablar personalmente.
Ya sentada frente a él, Carlos la miró fijamente a los ojos mientras Ximena no podía sostener la mirada, él empezó a hablar sobre su trabajo y sobre los informes financieros que habían presentado en la mañana. Todo lo que él hablaba a ella le parecía importarle muy poco, parecía estar perdida en algún universo lejano. Cuando Carlos termino de hablar sobre el trabajo, le dijo: -¿Te pasa algo? ¿Te sientes bien? Ximena reaccionó y dijo que se sentía bien pero que tenía que atender otros asuntos urgentes con los jurídicos, que la disculpara ella se iba si ya no la necesitaba más. Carlos le dijo que fuera de la oficina tenía que arreglar algunas cosas y que tenían que hablar, que ella no podía negarse.

Ximena tuvo que aceptar pero ya estaba pensando en un plan para llevar a cabo su venganza. Mientras tanto él estaba pensando en el por qué Ximena seguía así, si en la nota que le había dejado, él le explicaba todo y le había pedido perdón. Carlos llamó a su secretaria y le envió con ella una nota donde le decía el lugar y la hora donde se irían a encontrar esa misma noche.

Finalmente llegó el momento y con él, la dichosa cena, Ximena trato de arreglarse un poco para la ocasión tampoco quería que él se fijara en su atuendo y recordara viejos tiempos, esperó la hora en que aparecería Carlos, quien no tardó mucho en llegar con su chofer y escolta. Él se dirigió hacia la mesa porque era hora de poner las cosas en orden y dejar claro muchas otras. Ximena ya había planeado en seducirlo y exponerlo públicamente pero antes volvería con él haciendo que se enamorara de ella y así hacerle pagar todo. Aunque Ximena sabía que Carlos ya no era el mismo don juan de hace años sabía que si algo recordaba de todo lo que vivieron es que era débil ante ella.  Ante el silencio Carlos rompió el hielo y le pregunto a Ximena: “¿Leíste la carta que te dejé antes de viajar a los Ángeles? Ella parecía no entender de lo que Carlos hablaba no tenía ni idea de que esa carta existiera. Ella le respondió: “¿Cómo así? ¿Cuál carta?
-Sí, la carta que te dejé con tu hermana. Ximena no entendía lo que hablaba Carlos, pero él si estaba comprendiendo todo, que Isabela nunca entregó la carta y que Ximena nunca supo lo que realmente había sucedido, tal vez por eso sus miradas y el rencor a flor de piel. Ahora que había entendido todo, empezó a explicarle a Ximena lo que realmente había ocurrido ese día, la muerte de su padre, la llegada de su hermana y su viaje a EE.UU. Ximena no podía creer tantas mentiras según ella todo eso era una trama más para volver a engañarla. Sin embargo y a pesar de lo que había escuchado decidió seguir con su plan. Carlos parecía nuevamente atraído por ella, por supuesto mucho más maduro y con ganas de sentar cabeza. Al ver Ximena que podría terminar con lo que había dejado pendiente en el pasado podría llevar a cabo el desquite.

Ximena aunque muy adentro sentía esa sensación de querer abrazarlo, el coraje se apoderaba de su corazón y mataba cualquier pensamiento bonito hacia él. Tenía que hacerle ver por la mala que nadie se burlaba de ella y seguía así como si nada por la vida. Durante la cena Carlos habló de muchas cosas, de su experiencia en los EE.UU. y sobre lo que se proponía como director de la empresa en la que trabajaban. Ella solo asentaba con su cabeza y no emitía palabra alguna; al terminar de comer Ximena  pensó que Carlos la invitaría a otro lado pero él solo se ofreció a llevar a su casa, claro que Ximena tenía carro y no necesitaba de transporte, así que rechazó la invitación, se despidieron y Ximena no sabía qué hacer. Carlos ya no parecía el tipo conquistador capaz de todo del que ella se había enamorado.

Camino a casa llamo a su hermana y le pregunto por la carta que Carlos le había dejado, y su hermana no pudo negar que la había guardado y que no quería entregársela, sintió que no era necesario que ella la leyera al igual Carlos se iba para los Ángeles y quien sabía si se volverían a ver. Ximena se puso furiosa y le ordenó que le entregara de inmediato esa carta porque quería saber lo que decía allí, su hermana le prometió que al día siguiente se la llevaría personalmente.

La tensión crecía en la oficina, las mirabas iban y venían, la pasión se encendía cada día, Carlos le pidió a su secretaria que fuera al área de talento  humano y le consiguiera la hoja de vida de Ximena pero sin que nadie sospechara. Ximena estaba segura de que Carlos la buscaría de nuevo y así fue.
Carlos anotó la dirección del apartamento y esa misma noche fue a buscarla, lo que Carlos no sabía era que Ximena estaba saliendo con alguien, pero aun así no le importaba porque él iba con todo. Ximena aun no leía la carta de Carlos y su hermana no aparecía con ella, así que la duda la tenía cada día mas estresada.

Esa noche Carlos no resistió y fue a visitarla a su apartamento y lo que sucedería seria el comienzo de una aventura llena de amor y mucha pasión.

Carlos toco el timbre y Ximena abrió la puerta y el no pudo resistir besarla. Ximena intento apartarlo y detenerlo pero ésta era la oportunidad perfecta para empezar con su plan. Ximena cerró la puerta y llegaron hasta el sofá de la sala, Ximena se dejó llevar por el momento, su corazón latía rápidamente, sintió muchas descargas de endorfina por su cuerpo, perdió el miedo y se dejó llevar por los besos apasionados y por la caricias en su cuello y en su pechos, Carlos le quito la ropa y se quedaron en ropa interior sintieron un poco de frio pero la temperatura empezó a subir y ese sofá fue testigo de aquellos amantes que unían sus cuerpos en constantes movimientos llenos de placer y con el sudor corriendo por sus pieles. Ximena se sentía de nuevo en la cima del mundo ni la ira ni la venganza lograrían arruinar aquel momento. Carlos por su parte solo pensaba en ella, en sus labios, en su cuerpo, en hacerle sentir todas las ansias que reprimió durante años, parecía que juegos pirotécnicos explotaban en aquella sala. Ximena tuvo varios orgasmos que se repetían como el palpitar de su corazón, la conexión seguía allí y ni el tiempo ni los malos sentimientos lograron desvanecer esa sensación. Carlos conocía aquel cuerpo y con él cada punto donde hacia estallar la pasión de Ximena, pasaron varios minutos antes de que los dos terminaran al mismo tiempo y cuando se miraron a los ojos fue como si el tiempo se detuviera. Los dos se necesitaban y a partir de ese momento no podrían separarse de nuevo. Cuando se recostaron en el sofá después de terminar de hacer el amor, Ximena invitó a Carlos a la habitación para que se metieran en la cama pues estaba haciendo frio. Que más se podría decir de esta escena sino que no hacían falta palabras porque los cuerpos hablaban por sí solos, Ximena pensaba si realmente estaban destinados a estar juntos, tal vez no era una coincidencia que después de tanto tiempo volvieran a reencontrarse y más que acabaran en la cama.

Todo iba muy bien hasta que Ximena recordó nuevamente lo ocurrido en el pasado, también pensó en Santiago y que tenía que decirle que no la buscara más, pues si quería continuar con lo que había planeado no tenía por qué arrastrar con personas inocentes.



Carlos se quedó dormido mientras ella seguía despierta mirándolo, contemplándolo desnudo, no podía  negar que Carlos era un hombre muy atractivo y que ya no era el galán que no dejaba títere sin cabeza, realmente estaba confundida no sabía si seguir con su plan o dejarse llevar del amor. De tanto pensar no pudo dormir bien a la madrugada por fin la venció el sueño hasta que la alarma sonó a la 5:30 am, era hora de levantarse para ir al trabajo, el trafico estaba pesado esa mañana así que llamo también a Carlos y aunque él era el jefe no podía darse privilegios además ella no quería que el siguiera en su habitación. Mientras Carlos abría los ojos Ximena se metió a la ducha y mientras se bañaba Carlos no perdió oportunidad para hacerla nuevamente suya, el agua caía y los cuerpos tibios se unían nuevamente, dejando que la pasión inundara todo el lugar. Carlos la alzo y la recostó contra la pared, su cuerpo empezó a balancearse contra el cuerpo de Ximena  y estos dos amantes ya no se podían separar, llevaban tanto sin verse que sus cuerpos pedían cada vez más y más. El tiempo se detuvo en el reloj y para ellos ese fue un momento que jamás olvidarían y que deseaban repetir una y otra vez.

Esa misma mañana Carlos se demoró por llegar la oficina y Ximena sin importar la faena que había vivido llegó puntual a la reunión que tenía programada aunque Carlos era su jefe no quería levantar sospechas ni menos que la tildaran de irresponsable. Aquel día se hizo muy corto y caminando por el pasillo recordó que tenía que verse con Santiago para terminarle pues ya no había razones para continuar engañándolo. Al atardecer Isabela la hermana de Ximena apareció en su oficina con la carta, ella le pidió que la perdonara por haberse quedado con algo que no era suyo.
Después de que Isabela se fuera finamente Ximena puedo leer la carta de Carlos que decía así:

XIMENA:
Estoy destrozado no puedo mentirte. La mujer con que me viste era mi hermana, quien acababa de llegar de Miami y traía las cenizas de mi padre. No pienses mal. Si no te pude llamar y no te pude ver es porque todo me ha salido mal últimamente, he decido que ante tu ausencia y ya que no quieres hablar conmigo voy aceptar un trabajo en Los Ángeles y viajaré esta misma noche, ya no tengo nada que me retenga en Colombia.
Si quieres hablar conmigo puedes enviarme un correo electrónico, tú ya sabes mi cuenta.  
Quería despedirme de ti porque significas mucho para mí, no pensé enamorarme pero simplemente paso y la verdad después de esa noche todo cambio. Sé que mi intención al principio no era seria pero si algún día me perdonas yo estaré para ti.

Con amor y mucha tristeza te digo hasta siempre

Carlos.

Ximena no podía creer lo que sus ojos estaban leyendo todo había sido un malentendido y durante muchos años había odiado a Carlos por algo que nunca hizo. Ximena sintió que fue muy inmadura y bajó la guardia, mientras eso sucedía Carlos llamó a su celular diciéndole que en la noche le tenía una sorpresa. Él también había perdido el miedo al amor y quería darse una oportunidad con Ximena. Ella dejó a un lado sus planes de venganza y entendió que Carlos era el único que la hacía feliz y el único que la complementaba en todo.

Aunque al final si se desquitó de él, lo hizo de otra manera, lo dejó sin tocarla durante un mes para probar a ver si su amor era verdadero. Suena un poco bobo pero así fue.

Este par de amantes tuvo muchas noches de placer y muchas noches donde fueron felices…


FIN


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